La "vía marrón" del FC. Militar del Valle del Tiétar

Exploraciones de Fernando Remedio Leria Pastor


Mapa General Zona 2 Zona 3a Zona 3b Zona 3c
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El trazado del FC había de pasar la divisoria entre los ríos Alberche y Tiétar por un angosto collado ya utilizado siglos atrás por la Cañada Real Leonesa Oriental, y es precisamente en ese punto donde se ubicaba un asentamiento humano, probablemente un caserío, que diera lugar a una antigua venta llamada Venta del Cojo; un puesto donde la realeza cobraba portazgos o impuestos al paso del ganado trasumante [http://www.rozasdepuertoreal.es], y que se halla a 781 m de altitud.
Para que el futuro FC miitar pudiera salvarlos (discurría por un nivel de 730 m) se perforó un túnel de unos 50 m aprox. de longitud por la margen derecha de la antigua carretera de Ramacastañas (M-501), y nadie puede asegurar que no está ciego hoy día.
Aproximadamente 2,5 km antes de llegar a coronar la divisoria FC y carretera se cruzan a nivel y este sería un buen sitio para comenzar la exploración, así que decidimos llegarnos hasta la rotonda del cruce de la M-501 con las carreteras de acceso a Rozas de Puerto Real y Casillas, justo encima del supuesto túnel ferroviario, para encontrar un buen lugar donde -importante- dejar nuestro medio de transporte correctamente aparcado. Las fotografías que se muestran a continuación quedan aquí marcadas con un cuadrito negro numerado cronológicamente donde se tomaron y se indica su orientación con una flechita (HAZ CLIC SOBRE ELLAS). 05/04/2015"

[SALIR]




FOTO 1. Dejamos estacionado nuestro vehículo en una pequeña explanada en el entronque de la Cañada Real Leonesa Oriental (CRLO) con la rotonda de la Venta del Cojo. Suponemos que el trazado del FC debe estar en el espacio que queda entre dicha cañada y la M-501 -también conocida en este punto como calle de Cervantes-, así que caminamos por la cañada en sentido Madrid buscando indicios ferroviarios a nuestra derecha, pero durante un buen trecho solamente vemos talud, que se va suavizando poco a poco, completamente cubierto de maleza. Dicho sea de paso, este tramo de la CRLO también sirve como rústica vía de servicio para el acceso al famoso Colegio-Seminario de Rozas de Puerto Real..."


FOTO 2. A unos 500 m del punto de partida la CRLO está casi pegada y casi al mismo nivel que la carretera M-501, por lo que intuimos que el cruce a nivel del FC y la carretera debe estar allí mismo, así que nos salimos de la pista de tierra y nos aventuramos al encuentro con la carretera. La alcanzamos y... ¡premio!; divisamos al otro lado el acceso al sendero de gran recorrido GR-10 que, asentado sobre el antiguo trazado del FC y catalogado actualmente como vía pecuaria, permite 3 km aprox. de paseo sin obstáculos. En cualquier caso, sobre el terreno se puede percibir que diferentes y sucesivas remodelaciones de mejoras, tanto del GR-20 como de la M-501, han enterrado completamente el cruce a nivel, que debía encontrarse aún a unos 50 m aprox. más lejos, hacia Madrid. Aún así, este es el punto perfecto para darnos media vuelta y, mirando hacia Plasencia, iniciar búsqueda minuciosa de cualquier indicio de la abandonada plataforma ferroviaria..."


FOTO 3. Desde ese punto, bien pegaditos a la carretera y siempre pensando en que el trazado de un ferrocarril busca la mayor recta y horizontalidad posibles, descubrimos como ya la plataforma, formando un ángulo muy agudo con la carretera, va saliendo de debajo del talud de esta. Pero de momento es solo una posibilidad y hay que aventurarse entrando en la vegetación que la cubre. Respecto a la mocita presente, desvirtuamos su faz para proteger su intimidad mientras que nuestra guía parece que prefiere retornar a la seguridad de la cañada por la que hemos llegado hasta aquí y que queda hacia la derecha...


FOTO 4. El espíritu aventurero a podido más y nuestra intrépida guía retorna a lo que presuntamente tomamos como plataforma del trazado, cosa que parece acertada ya que, aunque está bastante desfigurada por el terraplén de la carretera y por la vegetación, a medida que avanzamos la carretera va remontando de nivel mientras que nosotros permanecemos en horizontal y ensanchando un poquito el camino...


FOTO 5. Superados los primeros árboles y matojos que esconden la ruta de nuestro tesoro, hallamos sobre la plataforma un pequeño punto en el que la naturaleza nos concede un poco de zona despejada desde el que podemos hacer esta foto del Colegio-Seminario de Rozas de Puerto Real. Abajo de nosotros queda el camino de acceso al mismo...


FOTO 6. Seguimos a nuestra guía ya que pareciera que conoce perfectamente el terreno. La plataforma del trazado continúa avanzando al borde de un ya altísimo terraplén de la carretera que arroja su sombra tratando de esconder el trazado ferroviario pero sin conseguirlo...


FOTO 7. Aquí hay que detenerse a reflexionar un momento: la cañada ha alcanzado en su suave ascensión el nivel de la plataforma que, de pronto, está sospechosamente tapizada de hierba no alta pero sí muy verde y muy fresca, señal de posible acumulación de abundante humedad bajo ella...


FOTO 8. Efectivamente, la cañada, que puede verse a la derecha, ya ha superado el nivel del trazado que, empeñado en ser lo más horizontal posible (como no podía ser de otra manera), busca camino abriendo trinchera encajonado entre la carretera y la cañada, lo que puede provocar gran acumulación de humedad si se no dispone de un buen sistema de drenaje y parece ser que es así. Además, esa acumulación es tan aprovechada por la naturaleza vegetal en su beneficio nos que cierra el paso dejando apenas un hueco por el que casi no nos atrevemos a seguir sin machete o motosierra ¡pero lo haremos!...


FOTO 9. Después de avanzar una o dos decenas de metros cuidadosa y penosamente entre la maraña de no se qué arbolillos (la botánica no es mi fuerte), las paredes de la trinchera han ganado altitud y la acumulación de agua es mucha. Puede que en otra estación del año más seca sea posible seguir sobre el trazado ferroviario pero hoy sin equipo adecuado no lo es y nos salimos hacia la cañada. Al menos ya sabemos lo suficiente sobre este escondite como para tratar de buscar vías de acceso para hacer más fotografías...


FOTO 10. Remontando un poco más la cañada es cuando nos damos cuenta que entre esta y la trinchera del trazado hay un talud, no muy elevado pero cubierto de maleza, que lo mantiene a salvo de miradas curiosas y por eso era que anteriormente no lo vimos. Ahora que ya sabemos qué buscar nos basta una inspección superficial a lo largo de dicho talud para observar algún que otro casi imperceptible paso a través de él para acceder a la trinchera por su flanco. Así procedemos y lo que descubrimos es que esos pasos están practicados simplemente para usar la trinchera como puro vertedero: obsérvese unos cartones en primer plano y la negrura que ya forma la espesura hacia la derecha, posible indicativo de que la boca del túnel debe estar ya muy cerca...


FOTO 11. Retornamos a la cañada, remontamos un poco más y volvemos a atacar hacia la trinchera. Desde aquí podemos observar que el acceso a ella es prácticamente imposible sin equipo sofisticado; la diferencia de niveles ya es peligrosa y la vegetación es dueña y señora de la situación. Solo nos queda el consuelo de hacer una foto picada y de lejos intentando adivinar la boca del túnel...


FOTO 12. Ya no hay mas accesos practicables para alguien que no lleva equipo de espeleología, así que con mucha paciencia, intuición e ingenio, hacemos foto de la boca del túnel lo más aproximada que podemos. Pero esto no va a quedar así...


FOTO 13. Un poco frustrados por la imposibilidad de ver plenamente el arco del túnel nos volvemos al punto donde dejamos nuestro medio de transporte, y es ahí cuando observamos que entre la boca del túnel y el final de la trinchera hay un espacio en escalón al que se puede acceder no sin cierto riesgo, y allá vamos, fotografiamos y comprobamos desde arriba que está todo inundado. La presente fotografía está picada justamente desde encima de la boca del túnel orientada hacia el este, o sea; hacia Madrid...


FOTO 14. Acto seguido, cruzamos la rotonda y la carretera de acceso a Casillas buscando la otra boca del túnel. Esta encuentra en trinchera mucho más abrupta que la de entrada, con paredes más verticales y sin la ayuda de una cañada paralela, pero con el zoom de nuestra cámara fotográfica al máximo de sus posibilidades podemos apreciar que esta boca se halla en mejor estado que su hermana aunque bien tapadita por la vegetación...


FOTO 15. Nuevamente, a falta de equipo de escalada y/o de espeleología, tenemos que conformarnos con fotografiar la trinchera de salida, bien pegada a la carretera de Ramacastañas (M-501), que comienza su bajada hacia el hermoso Valle del Tiétar, desde lejos...


FOTO 16. Unas decenas de metros más allá la vegetación, cómplice de la corta trinchera de salida, cubre celosamente la fuga del trazado ferroviario que se aleja iniciando negocio con una curva de muy amplio radio hacia las laderas de la vertiente sur de la sierra de Gredos y sin que parezca que nadie pueda impedirlo...


FOTO 17. Con resignación, desde unas decenas de metros adentrado en la carretera de Casillas, solo nos queda fotografiar el paisaje en el que se ve claramente como el trazado se aleja alegre entre... ¿qué arbolitos son esos?. La botánica no es mi fuerte, pero eso no me impide ver la plataforma del trazado, cruzada por una grosera zanja, camino de Escarabajosa (Santa María del Tiétar). Lo que sí que impide acercarme al trazado, como ya en otras ocasiones, es una valla de malla metálica.